Hoy es feliz

hoy es feliz

Estrenaba su ira ante un mundo de idiotas que aborrecen la vida, que resuenan bajo la temible resistencia a disfrutar de un vuelo de pájaro o una puesta de sol.

Les maldijo, no los comprendía ni tenía pretensiones de entrar en un universo de estrellas apagadas por la tristeza que les provoca vivir.

— ¡Inútiles! Les gritaba en su silencio de pradera florida, violácea de aguantar insultos creativos a borbotones.

Desistió, porque la ira es una mala compañera, hace de buena amiga un tiempo, te coge de la mano y te hace las coletas con lazos de oro, pero al final, te deja calva de buenos pensamientos, te quita los ramilletes de alegría que pueden ofrecerte las esquinas cuando te encuentras algo.

Comprendió pero no compartió, entendió pero no justificó a los ojos que están a la expectativa de asaltar a corazón armado cualquier conato de error que puedas tener.

La llamaban perfecta, bella, princesa y la premiaban con palabras que cualquiera de los sentidos recibe con esmerada pasión, pero a la hora del amor verdadero, la tenían guardadita en un rincón con cinco llaves, donde no hubiera que corresponderla.

Superó todas las margaritas deshojadas que terminaron en “no te quiere” y voló, porque ella sabía hacerlo, su alfombra de ilusiones planeaba a la perfección, y desde allí arriba se escuchaban sus carcajadas. Hizo llover lágrimas de cocodrilo, las transformó en tsunami y arrasó con todo lo que le hacía daño.

Hoy es feliz.

Un pensamiento en “Hoy es feliz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s