¡Pumba!

Pumba

 

Pumba hace tu caja de sentimientos cuando nunca te pasa nada.
Pumba suenan las piedras de tu estómago que se siente vacío de mariposas.
Pumba y rataplán inconsciente tocan los platillos de tus manos que se estiran pero no se tocan porque tienen miedo que vuelvan a lastimarlas.
Pumba toca el tambor hueco de tus pulmones que ya no guardan suspiros.

¿Qué esperas? ¿Por qué rincón abandonaste los pumbas de emoción, los de piernas entreabiertas esperando que algún cuerpo tibio golpeteara con las tuyas? Desaste de los Pumbas desafinados.

Es la hora, sí, acaba de llegar ese minuto en el que te decides a cambiar la resonancia, el dial de tu vida da un giro y se pone en FM (Frecuencia Mejorada). Desde ahora mismo ya no sientes que te caes del columpio porque tu equilibrio falla. Ahora caes, pero te recibe un colchón de abrazos imaginarios.

Pumba harán tus cabellos que ondean en la brisa de cualquier recodo en el que te encuentres a tus anchas.
Pumba harán tus pasos porque tocas suelo firme.
Pumba hará tu cama, tu vajilla y tu ropa. Ahora se te escucha.
Pumba es tu presencia fuerte en este corto recorrido. No silencies tus buenos Pumba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s