Siempre fui una rara

Zapatos raros

Siempre me gustaron los zapatos raros. Siempre fui rara.

A veces pienso que a todos nos pasan exactamente las mismas cosas, que somos un cromo repetido en un álbum donde siempre hay una que es la difícil y nunca te compras el paquete que la tiene. En otras ocasiones me siento especial, diferente, como que esos pensamientos solo se encuentran en mi cráneo y nadie más podría pensar así.

Desde mi cabeza he paseado en carrozas tiradas por alas enormes, he volado en alfombras mágicas, me he tirado desde mi balcón, he tenido hijos de todos los colores y tamaños, hice de voluntaria en Africa, me he muerto de sed en el desierto y viví miles de fiestas en cruceros por el mundo. Siempre fui rara.

Con los años, es cada vez más fácil intuir que, “de eso nada monada”, todos hemos hecho esas travesías de cerebro, todos jugamos a ser lo que no somos creyendo que eso era ser especial, y no, la especialidad de la casa la pone uno con las sonrisas en el momento justo, entrenando abrazos espontáneos, jugando a la rayuela mientras otros se meten con vidas de inocentes e indefensos; la especialidad es una materia que no tiene un máster en la universidad de sabios, ser especial requiere inteligencia emocional, y entiéndase que no hablo de cociente intelectual y habilidades varias de cómo mantener una herradura sobre un alfiler, sino de emociones, sensibilidad, ganas de darle cosas al mundo y ejecutar esas ganas. Siempre fui rara.

Mi lalolilolalolailoleré es para todos los de la especie raruna que abundan por mi vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s